Los colores brillantes, los patrones llamativos y las protuberancias fáciles de agarrar hacen de esta pelota un juguete sensorial imprescindible.
Los colores de alto contraste permiten al bebé concentrarse, fortaleciendo la visión.
Los suaves sonidos de las cuentas atrapadas crean conexiones neuronales en el cerebro del bebé desde el nacimiento hasta los 3 años.
Las protuberancias gruesas de la pelota estimulan el alcance, el agarre y la transferencia de una mano a la otra, desarrollando así su motricidad.
Los diferentes materiales estimulan la sensibilidad táctil del bebé.










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