Podrías agitarla sin parar, pero lo interesante es verla caer despacio.
Ahí es donde pasa todo, hojas que suben, bajan, giran…
y sin darte cuenta tú también cambias el ritmo.
La mirada se queda, la respiración baja y el tiempo se detiene.
¡Y cada vez que la mueves, vuelta a empezar!
14 x 4 cm.
+3 meses














